#SOYUIMP Miércoles, 2 Septiembre (2º día)

(artículo publicado originalmente en la web del movimiento europeo )

(viene del dia 1)  Abrimos el segundo día, en nuestro #marcoincomparable, con dos ilustres protagonistas de esos 30 años de España en la UE, en su caso , no te cuentan un libro, ellos son el libro, estuvieron allí y por su manos pasaron muchas de las responsabilidades de la aventura Española en Europa. Estamos hablando del embajador Raimundo Bassols y el exministro y comisario europeo Pedro Solbes.

Retrato del curso
Una imagen vale más que 1000 palabras

El embajador Bassols con su ponencia sobre “La negociación del ingreso de España en la CEE” nos dejó una colección de recuerdos de los momentos que marcaron nuestro acceso a las comunidades. Su relató parecía un thriller de los de  Hollywood (pero aquí, en Europa y con nosotros, España, d protagonista), con una situación al límite (la nuestra), una dura lucha (diplomática) por ser tenidos en cuenta y una transición que parecía un trapecista sobre el abismo, presidida por una frase del Rey Juan Carlos I “Europa deberá contar con España. Los españoles somos europeos”, negociaciones llenas de diálogos sutiles y un vecino (Francia) en plena relación amor-odio con nuestro posible acceso para concluir en un final apoteósico un 12 de junio de 1985 con nuestra firma del tratado de Adhesión (para los detalles precisos les remitimos a las obras del embajador Bassols)

A este apasionante relato le siguió, otro igualmente apasionante por parte de Pedro Solbes (ministro, comisario europeo, etc..) que tomaba el relevo en el tiempo del relato del embajador y lo desplazaba al ámbito “de Las transformaciones de la economía española en el ámbito de la Unión Europea”. Con un discurso lleno de secretos (o se concluimos de lo bajito que hablaba ) repasamos los grandes hitos dentro del entramado económico de la UE y también los miedos de donde partieron ¿cómo entrar ante una Francia que se opone y Reino Unido reclama lo suyo? Alemania, si la misma que hoy día nos parece la mala de la película, puso el dinero para limar aspereces y callar quejas ¿se podrá cobrar el iva en la Europa sin fronteras? Se pudo y se sigue pudiendo ¿cómo salir de la crisis del 1995 (qué no fue pequeña precisamente)? Con una moneda común, así nació el Euro. Y ante las dudas de si nos habría ido mejor fuera del euro con la crsis actual, una anécdota genial que conserva toda su validez :

“¿por qué quiere España entrar en un sitio lleno de goteras(las comunidades europeas)?” – preguntó Simone Veil (Presidenta del Paralmento Europeo en 1979-1982)

“Si, pero es que fuera llueve mucho más”- respondió Eduardo Punset, el del pan bimbo, el programa redes (y las neuronas dichosas) y en la época, responsable de la entrada de España en las Comunidades europeas.

.

IMG-20150901-WA0022
No sólo de europeismo vive el hombre. Alimentando el buche.

Nuevamente acudimos a nuestra cita con el alimento terrenal (no somos de piedra , ver foto) y un par de horas después seguimos con el turno de los representantes (directos) del pueblo, la Mesa Redonda “El futuro de España en la Unión Europea” a cargo de 2 eurodiputados y un diputado. Abrio la tarde Juan Carlos Girauta Vidal, eurodiputado por el partido Ciudadanos, repasando algunos de los retos pendientes en el ámbito político de la UE y la necesidad de cambios para mejorarla, citando a uno de los padres fundadores, aunque lo más relevante, para un novato en esto del parlamento sería su recordatorio de los mecanismos de control de la labor de los parlamentarios ¿es usted de los que piensa que se tocan las narices? Puedes aquí puede comprobarlo y le adelantamos que si espera ver como viven del cuento, se equivoca, trabajan y duro, pero siempre pueden preguntárselo ustedes mismos.

Le siguió Jonás Fernández, eurodiputado del Partido Socialista, repasando algunos de los fallos de la UE en la crisis, pero aún con eso, hemos de ser optimistas sobre el papel de la UE y tocando temas polémicos , para algunos, como es cesión o no de soberanía de los países a la UE, dejo sobre la mesa una buena reflexión “debemos dejar de hablar de ceder soberanía , porque los estados han perdido la soberanía (por la via de los hechos, como ha sido la última crisis económica) y la que pueden hacer es recuperar soberanía a través del proyecto europeo”.

Cerró la terna el diputado del Partido Popular Eugenio Nasarre, quien llevando los temas de casa al ámbito europeo, como la reforma de la constitución , nos indicó que es “el momento de poner más Europa en la Constitución”, profundizar en una Europa más federal (ver enlace para más señas) pues “los desafíos existentes (ISIS; refugiados; Rusia, etc..) sólo tienen solución en una dimensión Europea” y de pasó dejo unas cuantas referencias la Europa Federal que tanto anhelan unos y acongoja o repele a otros.

De izda a derecha  : Manuel Delgado-Iribarren, Juan Carlos Girauta Vidal, Jonás Fernandez, Eugenio Nasarre, Pedro Solbes, Lucas Lopez,Raimundo Bassols, Miguel .A Benedicto, Francisco Aldecoa

De izda a derecha : Manuel Delgado-Iribarren, Juan Carlos Girauta Vidal, Jonás Fernandez, Eugenio Nasarre, Pedro Solbes, Lucas Lopez,Raimundo Bassols, Miguel .A Benedicto, Francisco Aldecoa

Ya semos europeos

(Continua en día 3)

FELIZ SEMANA EUROPEA

Artículo publicado originalmente en La grieta el 13 de Mayo de 2015 ¡Estamos de fiesta! Como si de la Semana Santa se tratase, hace un par de semanas vino cargada de toda una romería de eventos y aniversarios cruciales para Europa, unidos de manera única e indivisible, y sobre los que habitualmente pesa un profundo desconocimiento u olvido. Permítanme que les distraiga del fragor electoral local español y les hable un poco de lo que significaron las efemérides de esta semana: armisticio de la II Guerra Mundial, firma del Tratado de Londres y el Día de Europa, para todos nosotros. Retrocediendo en el tiempo, volvemos a finales de abril de 1945: las tropas aliadas avanzan liberando Europa  y el que fuera el poderoso Tercer Reich alemán se derrumba a ojos vista. Adolf Hitler se suicida en su guarida de Berlín un 30 de abril y, pocos días después, Alemania firma la rendición incondicional, el 8 de mayo de 1945 (70 años nos contemplan desde entonces) con los aliados occidentales, y el 9 de mayo con los orientales (Rusia). Hasta aquí la parte más conocida, aunque sea por los desfiles en la Plaza Roja que salen en las noticias cada 9 de mayo. El fin de la guerra trajo consigo el inicio de nuevos intentos por unir un continente que se encontraba en una situación lamentable tras ser el origen y epicentro de dos conflictos mundiales en treinta años, manteniéndose a flote gracias a la ayuda americana (Plan Marshall a la cabeza). En esta tesitura, se abrió en Europa un baile de proyectos unificadores de diversa índole, desde lo puramente económico, a algo más político, así como variaciones en los estados participantes de cada proyecto. Los resultados también fueron variados, así que, para no dispersarnos, nos centraremos en los que a la postre acabaron siendo más relevantes y genuinamente europeos. Un 5 mayo de 1949, tres años después de aquel discurso de Winston Churchill en la Universidad de Zúrich, en el que reclamó “unos Estados Unidos de Europa y la creación de un Consejo Europeo”, se firmaba el Tratado de Londres (al que se adhirieron Bélgica, Dinamarca, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Suecia y Reino Unido) y con él nacía lo que se conoce como Consejo de Europa. En su gestación, todo un parto, se enfrentaron dos formas de afrontar la realidad y la solución a los problemas europeos: mientras los centroeuropeos apostaban por el compromiso y la asunción de obligaciones a través de un tratado; los periféricos, con Reino Unido a la cabeza  (lo de los Estados Unidos de Europa era más nominal que otra cosa), apostaban por un foro de diálogo y negociación sin compromiso alguno. lagrietaonline_Feliz-Semana-Europea_foto-2-181x300Finalmente, la postura periférica se impuso −e incluso cumplió el deseo revanchista de excluir a Alemania en un primer momento− y las esperanzas depositadas en el Consejo de Europa como solución a los problemas europeos se vieron  truncadas. Sin embargo, el Consejo de Europa aportó cosas interesantes a Europa, ya que acabó dando lugar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y en 1955 inventó una bandera (el autor se inspiró en la imagen de la virgen de la catedral de Estrasburgo)  e instituyó un himno (la Introducción a la 9ª de Beethoven, o Himno de la alegría) para Europa. Símbolos que en 1986 tuvieron a bien apropiarse las Comunidades Europeas con gran éxito, y, tal es así que el Consejo de Europa se tuvo que inventar otra bandera…

schuman-3-c2bde
Los dos protagonistas : Monnet y Schuman.

Entre aquellos que quedaron defraudados por el fracaso del Tratado de Londres, estaba un francés que tomó muy buena nota. Se llamaba Jean Monnet y exactamente un año (y cuatro días) más tarde  iba a lanzar una iniciativa que cambiaría la historia de Europa. Con el apoyo de Robert Schuman, ministro de Exteriores de Francia, diseñó un plan: una Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), con la que buscaba afianzar la paz europea, integrando a Alemania (en vez de aislarla, como proponía la mayoría) y controlando los dos recursos clave para la guerra en aquel momento (carbón y acero), apoyar su reconstrucción y, de paso, lidiar con el problema de producción y desajustes de mercado entre los productores de ambos materiales. Todo esto quedó explicado en una declaración de tres páginas (el primer borrador fueron 25)  que leyó Robert Schuman un 9 de mayo de 1950 en el Salón del Reloj en el Ministerio de Asuntos Exteriores francés. No por casualidad, cinco años después de la rendición de Alemania,  se le tendía la mano y se recordaba que 6_n“Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho”.  La CECA reunió a Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda e Italia (lideradas por grandes hombres como Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi o Henry Spaak, dispuestos a apostar todo su capital político en el proyecto). Si alguno echa de menos a los británicos, que no se preocupe: aprendida la lección del Tratado de Londres, al Reino Unido se le invitó a salir cuando quedó claro que no pensaba comprometerse lo más mínimo en este proyecto. Desde entonces, el 9 de mayo fue la fecha elegida para conmemorar el nacimiento de las Comunidades Europeas y, posteriormente, la Unión Europea. Y puede que incluso, si Dios quiere (literalmente) se convierta en un futuro en la festividad de San Robert Schuman, pues su condición de devoto católico de profundos y coherentes valores cristianos  ha llevado a  solicitar su beatificación. No obstante, este no sería el último proyecto nacido al calor de un mayo primaveral. En mayo de 1952, el Tratado de la Comunidad Europea de Defensa (CED) se firmaba por los mismos países que habían firmado la CECA, con el propósito de crear una verdadera Comunidad de Defensa, con recursos, mandos y soldados comunes e independientes, todo ello en plena Guerra Fría y sin tutela norteamericana. Calcule el lector el nivel de la apuesta… ¿Dónde fue a parar esto? Pues quiso la Historia que Francia, unos meses más tarde, con una IV Republica inmanejable y su Asamblea Nacional controlada por los diputados gaullistas, se arrepintiera de haber firmado el Tratado, rechazando su ratificación (paso necesario para que el Tratado tenga verdadero valor), quedando esa Comunidad Europea de la Defensa como la gran asignatura pendiente en Europa, y así hasta el día de hoy, 65 años después (ejemplo donde los europeos no somos los más aplicados de la clase). Así que si tienen un rato, les invito a que echen la vista atrás y brinden por esa idea que nació hace 65 años entre las cenizas humeantes de lo que era Europa, que tomó forma de discurso en la voz de Robert Schuman, para reconciliar enemigos y garantizar un futuro común. Una idea, convertida en proyecto, fruto de un proceso de ensayo y error, en cuyo  camino quedaron el Consejo de Europa o la CED, hasta convertirse en la Unión Europea que hoy conocemos Este proyecto, lejos de darlo por concluido,  es algo vivo, en construcción permanente (algunos dirán crisis, de lo que hablaremos en detalle otro día) que nos ha permitido avanzar hasta cotas difícilmente imaginables hace 65 años, ¿recuerdan la peseta o el marco alemán?¿las colas en las fronteras? ¿el dinero que costaba viajar un fin de semana a cualquier parte? ¿o si existía el Erasmus? Y en clave local ¿el dinero que ha recibido nuestros campos o nuestras infraestructuras? pero al que aún le quedan muchas semanas europeas que celebrar hasta darla por conseguida y poder decir que nunca más habrá guerra entre nosotros.