#SOYUIMP – Jueves, 3 Septiembre (3er día)

(artículo publicado originalmente en la web del Movimiento Europeo)

 (viene del día 2) Y vamos con el tercer y último día en nuestro #marcoincomparable favorito. Una jornada que podemos calificarla como la más técnica del curso, con momentos apasionantes e inesperados. Abrió las intervenciones D. José María Gil-Robles

Manuel Delgado-Iribarren, Eugenio Nasarre, Jose María Gil Robles, Francisco Aldecoa)
Manuel Delgado-Iribarren, Eugenio Nasarre, Jose María Gil Robles, Francisco Aldecoa)

(expresidente del Parlamento europeo) con su charla “ El Parlamento en la Unión Europea. La contribución española”. Con el cargador de anécdotas europeístas lleno , les invito a que le escuchen alguna vez, como el hecho que el Tratado de Maastricht se publicó en el BOE , dos meses después de su entrada en vigor a nivel europeo (aclaración en España, las leyes no entran en vigor hasta que se publica en BOE, así que por dos meses vivimos en un limbo “legal” que nadie quiso ver) .

Don José María , durante su charla nos vino a recordar lo que importa desde la perspectiva de los parlamentos nacionales como es el el control de los presupuestos nacionales desde Bruselas, pues “la política no dirige la economía, como nos ha recordado la crisis actual” o que “ un verdadero parlamento no es sólo una asamblea legislativa, lo ma´s decisivo es que controle el poder” . Pero la gran lección de alguien con su experiencia vino con el recordatorio de que al Parlamento Europeo no se le ha regalado nada, los poderes que ha adquirido en los últimos años (con las reformas de los tratados) han sido fruto de una larga lucha con el resto de las instituciones y aún le queda (control sobre el eurogrupo, troika y otros) y un aviso “Las cosas que se consiguen (en la construcción europea) están en peligro ¡siempre! Tenemos que defenderlas

 

Le siguió Manuel Delgado-Iribarren, quien se estrenaba en la plaza #marcoincomparable de Santander. Con su charla “El Parlamento de España en la Unión Europea. Evolución y perspectivas de futuro”. De corte técnico, para aquellos creyentes de la lejanía de Bruselas de nuestras instituciones, supuso un buen repaso de todo lo que han ganado las cortes en estos últimos años , frente a la creencia popular de que no pintan nada, entre otras cosas nos recordó que el El Secretario De Estado para la Unión Europea comparece en el parlamento para explicar los temas previstos en el Consejo, así como los comisarios europeos que han venido a España para sesiones PUBLICAS de control en Congreso y Senado. Finalmente con el tratado de Lisboa, también salieron ganando nuestras cortes, pues prevé una participación directa de los parlamentos nacionales en la política europea . Y como nota relevante, para que luego la gente diga que en el Parlamento no se ponen nunca de acuerdo, Todos los #Tratados de la #UniónEuropea han sido aprobados por el 90% de los diputados (de lo poco que sus señorías están de acuerdo sin distinción)

Y vamos con la última, pero no por ello menos relevante, charla de la Catedrática de Derecho Comunitario Araceli Mangas (también conocida como “la del libro” pues su libro es de obligada referencia para todo el que quiera estudiar más el tema ) sobre “Contribución de España al acervo jurídico-político de la integración” . Siendo sinceros, el título da un poco de pánico si no se especialista,

Araceli Mangas con 10 sentencias por banda...
Araceli Mangas con 10 sentencias por banda…

afortunadamente, la profesora Araceli fue capaz de arrancar un discurso que lejos de ser aburrido, fue todo lo vibrante y energético que el derecho comunitario puede ser. Primero recordando como España , por una vez, “llegó a tiempo de coger el tren de la historia” (y nuestro trabajó nos costó subir) y como nuestras contribuciones en la Unión , han beneficiado no sólo ha nuestro país sino a los demás estados miembros que vinieron después, sean en la definición de fondos o del espacio de libertad, seguridad y justicia (euroorden , cooperaciones judiciales, etc..) aunque también hubo espacio para un tirón de orejas patrio pues últimamente, nos intentemos escaquear de la adopción de las leyes en europeas, al punto de ser casi el último de la fila ( con Grecia e Italia ¡y los ingleses de los primeros!)

 

No obstante, lo más impresionante vino después, pues a semejanza de A.Perez Reverte relatando las glorias de los tercios viejos dando estopa al hereje, esta vez eran nuestros pescadores y abogados los que le daban al inglés donde más duele, ¿en la entrepierna? No, en la cartera. Así, armados del derecho comunitario, como si de picas y arcabuces se tratara, y por campo de batalla el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (a fin de cuentas no quedaba muy lejos de Flandes) presentamos batalla los españoles (y el resto de europeos) por nuestros derechos y ganamos quedando para esto para usos posteriores (véase, sentando jurisprudencia ), aunque no fueron sólo los británicos los que probaron nuestras habilidades ( y más concretamente el peso del derecho comunitario) en el terreno judicial   (sentencia factortame, asunto lomas, sentencia ayuntamiento de milan, entre otras).


 

Los participantes :

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la diversión está en las aulas y fuera. Europeistas divertidos 🙂

Por último, una mención a los que allí estuvimos, aunque nos llevamos un bonito diploma de recuerdo, el verdadero tesoro que nos llevamos fue la gente que conocimos. En total fuimos unas 40 personas de diversos países (no sólo comunitarios) y procedencias (grupos de debate, federalistas europeos, paneuropeos, simpatizantes del movimiento, periodistas, mundo académico,blogeros y más) todos dispuestas a aprender y hablar sobre Europa en el #marcoincomparable al mismo tiempo que disfrutamos. Una pequeña muestra del variopinto universo de los ciudadanos europeos en los que recae la labor del proyecto europeo, pues ya lo dijo uno de los padres del invento “no unimos países, unimos personas”.

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Asistentes unidos en la diversidad, como una UEntidad que “no” recordamos 😉

JUNCKER para principiantes/for dummies – I entrega

Esta artículo fue publica en El Nuevo Federalista el 8 de Agosto de 2014

 

Estimado lector,

escena 14- cierre

Soy consciente que en las fechas que nos encontramos usted se plantea muchas cosas, por  ejemplo:  a qué piscina ir, qué tapa tomar, si tinto de verano o cerveza y, en última posición, su  curiosidad por conocer al nuevo electo presidente de la Comisión. Por eso visita esta página y por  eso mismo, para ponerselo fácil, desde JEF-UEF y su publicación, el Nuevo Federalista-sección “Ya semos europeos..¡UE!”, hemos  decidido ofrecerle nuestra guía de “Juncker para principiantes”, con cuya lectura confiamos salga  refrescado, informado y en forma para afrontar victorioso cualquier tertulia de verano con los  amigos. Bueno, vamos al relleno de la aceituna, ejem..al tema, así que nos van a permitir ponernos en su lugar y plantearnos las mismas dudas que a usted le asaltan y a las que daremos    respuesta :

1.-Bueno este señor ¿quién es? ¿de dónde viene?

 JEAN-CLAUDE JUNCKER, “juan“ o “juanito“ para los íntimos, nació en 1954, en el Gran Ducado de Luxemburgo; el segundo estado miembro más pequeño del UE (ejem…sobran comentarios) donde vivió y se crió felizmente. Como buen europeísta, su vida también quedó marcada por la guerra, en este caso a través de su padre, quien fue reclutado forzosamente para luchar en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

 2.-Sí, pero ¿ tiene estudios?

A su manera tuvo su Erasmus: durante su juventud estudió en 3 países, ya que cursó la educación primaria en Belvaux (Luxemburgo), la secundaria en la población belga de Clairefontaine, para completar el bachillerato en la Ciudad de Luxemburgo. Finalmente, en 1975 se matriculó en la Facultad de Derecho (en Europa una de las carreras más difíciles) de la Universidad francesa de Estrasburgo, licenciándose en 1979, es decir, a curso por año, demostrando que el chaval estudiaba y de paso nos habla 5 idiomas.

 3.- Vale, tonto no parece que sea pero ¿qué ha hecho desde el 79?

Efectivamente la fecha es lejana y ya desde entonces al Sr. Juncker (que no tenemos tanta confianza) le gustó lo de la política, en lugar de ponerse a ejercer en un bufete puso sus conocimientos jurídicos al servicio del Partido Popular Social Cristiano (CSV/PSC), y a la tierna edad de 28, allá por el 82, fue nombrado secretario de Estado de Trabajo y de la Seguridad Social. El chaval apuntaba maneras de político trabajador, tal es así que 2 años después le nombraron ministro de trabajo y en 1989 le sumó la cartera de Finanzas (algo que más adelante será clave, como veremos) con la que seguiría hasta 2009 (se ve que le gustó la cartera)  y desde enero de 1995 y hasta diciembre 2013, casi 19 años, fue Primer ministro del Gran Ducado de Luxemburgo. En este período ganó tres elecciones generales consecutivas y encabezó cuatro gabinetes de coalición (con liberales o con socialistas, según saliese) así que algo bueno tenía que ser.

Resumidamente, su gestión fue liberal conservadora en lo económico y más progresista en la protección social  (¡toma frase de tertulia!) y su mandato coincidió con varios años de envidiable prosperidad económica (Luxemburgo tenía la mayor renta per cápita de la UE)  previamente a la llegada de la Gran Recesión que en Luxemburgo fue menos intensa que en otros países de la eurozona (sigue teniendo la mayor renta).

 

4.- Bueno, algo mal habrá hecho ¿no? ¿O es un santo?

Efectivamente también nuestro protagonista se vio salpicado por los escándalos, en particular, el que acabó con su posición de Primer ministro, cuando salió a la luz pública el escándalo de las escuchas a las primeras autoridades del país por parte del servicio secreto luxemburgués (sí, es así, nos sorprendió tanto como a usted  ¡Luxemburgo tiene servicio secreto!). Un servicio, en teoría, bajo el control del propio Juncker,  pero como se comprobó, andaban un poco descontrolados, hasta el punto que el propio Juncker  acabó espiado. A pesar de esto, volvió a presentarse a las elecciones y fue el más votado pero no consiguió asociarse ni con los socialistas ni con los liberales, quienes se entendieron por su cuenta.

En otro ámbito, también resultó algo controvertida su defensa del secreto bancario y las ventajas fiscales y económicas del Gran Ducado, al punto de estar considerado un paraíso fiscal, pues a fin de cuentas, es de lo que vive el país (un cuarto de su economía es esto).

 

(CONTINUARÁ…¡y prometemos una exclusiva!)

¿Para qué votar el 25 mayo? Un ciudadano y su paella

Este artículo fue publicado en El Nuevo Federalista el 21 de mayo de 2014

 

Ante las próximas elecciones, invitamos al lector a hace una pequeña reflexión para que vea como está en juego lo que realmente importa, las cosas de comer.

Permítame el lector comenzar con una disculpa, en tanto que europeísta, cargo con el pecado de “aburrido”, nos llenamos la boca de palabras, o palabrotas, europeas  pensando que todo el mundo lo ve y entiende igual, ciertamente para usted, ciudadano con sus preocupaciones diarias, muchas veces el tema europeo ni le va ni le viene, con toda la razón, se lo hemos explicado fatal, así que me van a permitir que use el mecanismo más sofisticado que conozco para explicar porque le interesa votar el 25 de mayo, usaré LA PAELLA.

¿Cómo? muy sencillo, piensen en una familia de 28 miembros, los abuelos, tíos, padres, primos, etc. que se reúnen para comer paella ¿Qué harán? ¿Cada uno su paellera, su cazo de arroz, su bombona de butano, sus tropiezos? o ¿Una gran paellera donde se combinan todas las aportaciones? piense que cunde más y tendrán el lector los presupuestos comunitarios servidos y  con ellos las políticas europeas, pues de eso se trata de hacer mejor algo juntos, que por separado saldría peor y/o más caro. Ahora bien, la paella hay que cocinarla ¿quién se encarga? pues como se trata de una paella muy grande vamos a necesitar 3 cocineros: el  Chef-Comisión, el Chef-Consejo y el Chef-Parlamento. Los tres, en equipo, se encargarán de cocinar nuestra estupenda paella: el Consejo propone la receta y la Comisión la lleva a cabo, pero ¿qué pasa si a usted le gusta más “socarrat” el arroz? ¿O con más verdura? ¿O pollo? ¿Quién vigila que no se guarden parte del arroz o que no pongan todo el empeño en cocinar un buen plato? ¿Qué cocinero vigila que a usted se le oiga y se le haga caso? ¿Quién evita que el primo alemán imponga su receta? ese es el Parlamento Europeo.

Con su voto, usted le está diciendo al cocinero como le gusta la paella, como quiere que sea y lo que quiere que tenga, por supuesto con tantos comensales habrá que encontrar un punto intermedio, pero si quiere que lo suyo se tenga en cuenta, tendrá que hablar y se habla votando. Le propongo que busque los cocineros más serios, sus eurodiputados, aquellos cuyas propuestas realmente le sirvan al final su plato de paella que tanto merece usted, como ciudadano europeo y que toma la forma de políticas contra el desempleo, Erasmus, I+D, ayudas a la agricultura y pesca, fin del roaming en Europa, vuelos baratos. Y un largo etc.

Nota aclaratoria – este artículo se publico antes que el proyecto “Ya semos europeos ¡UE!” tuviera su forma definitiva y por la circunstancia de las elecciones , no tenía gracia publicarlo 2 meses después de las elecciones.