7 consejos para una buena carta de motivación para las instituciones europeas (para becarios y más)

De los 7 Magníficos del western a los 7 Magníficos consejos de las cartas de motivación

Independientemente de si aspiras a un puesto de prácticas, de agente contractual o de oficial permanente, deberás enviar una carta de motivación a las instituciones como parte de tu solicitud. En dicho texto tendrás que reflejar tu pasión por la Unión Europea y dejar claro que puedes ofrecer un amplio rango de cualidades y habilidades a las instituciones. He aquí siete sencillos consejos para mejorar tu carta de motivación:

1. No te explayes demasiado en los detalles

El número de caracteres permitido para la carta de motivación es limitada y debes mantener en mente que el comité de selección no dedicará más de unos pocos segundos a leer tu obra maestra. Ve directamente al grano, no gastes más espacio del estrictamente necesario en expresar una idea.

2. Distingue el contenido relevante para el trabajo del que no lo es

Todos hemos hecho muchas cosas en la vida pero hay que saber elegir lo que va a interesar a esta gente y lo que no. Por poner un simple ejemplo, a nadie le importa si tuviste matrícula de honor en el instituto, pero sí podría ser relevante (para unas prácticas, por ejemplo) si obtuviste un premio de excelencia en la universidad o si trabajaste para uno de tus profesores por tus buenas notas.

Especialmente, acentúa las cualidades y los logros que estén directamente relacionados con el trabajo que quieres conseguir, y explica por qué esas habilidades serán beneficiosas para la organización. Otro ejemplo:

No escribas: “Hablo 99 idiomas que aprendí en cursos de idiomas en los países X, Y y Z. Obtuve los títulos oficiales ya en 201X y 201Y y poseo un nivel C1000000 en cada uno de ellos. Además, he dado clases particulares a niños para 75 de esos 99 idiomas”. Ahí simplemente te estás enfocando en enumerar tus logros y contar lo maravillosos que son.

Mejor escribe algo como: “Hablo 99 idiomas con fluidez y he estado expuesto a ambientes internacionales, lo cual facilitaría la comunicación con los compañeros de una institución internacional como X y me permitiría participar en una mayor variedad de proyectos”. Sin embargo, en este segundo ejemplo estás dando importancia a por qué una habilidad tuya te hace el candidato ideal para el trabajo.

3. Utiliza palabras clave

Hay ciertas palabras y expresiones que gustan en las instituciones, por lo que te interesará meterlas de alguna manera en tu motivación para demostrarles que “hablas su mismo idioma”.

Algunos ejemplos pueden ser: integration – cooperation – coordination – international – efficiency – challenge – opportunity – potential – improvement – passion – contribute – objectives – stability – sustainability – fairness – development – inclusive – growth – multicultural – nourish – community – unification – development – solidarity. Bueno, creo que te haces a la idea.

4. Añádele tu toque personal

No te limites a frases generales y vagas que no dicen nada. Trata de reflejar tu conexión personal con la Unión Europea, como algo relacionado con tu infancia, alguna anécdota que te sirviera para darte cuenta de los beneficios que nos aporta la Unión, y ese tipo de cosas.

Concretamente: en vez de ir a Wikipedia y parafrasear lo que pone en los Tratados, cuenta cómo vivir cerca de una frontera o participar en un intercambio escolar te abrió la mente al maravilloso mundo de las oportunidades que ofrece el libre movimiento de personas. Eso sí, aunque algo de sentimentalismo no venga mal, evita irte al drama y a la exageración, al final te perjudicaría por parecer poco auténtico.

5. Muéstrate como una persona con muchas facetas e intereses

Como he mencionado brevemente antes, no te servirá de nada insistir una y otra vez en tus excelentes notas si no demuestras ser una persona con recursos que sabe tomar sus propias decisiones y que intenta superarse continuamente.

Habla de las experiencias que te hayan aportado algo que la mayoría de la gente no tiene (como haber vivido en Japón unos meses), muestra que tus motivaciones no se guían solo por ganar mucho dinero o tener un historial académico impecable. Por ejemplo, si has sido parte de un grupo un equipo deportivo o alguna asociación donde has organizado eventos o liderado un equipo, definitivamente eso es algo que te interesa mencionar aunque sea brevemente, por mucho que no esté directamente relacionado con tu vida laboral o académica. Una vez más, para esto utiliza tu criterio para ver qué es relevante y qué no.

6. Acentúa tu perfil internacional y tus habilidades para adaptarte cómodamente a situaciones y personas diferentes

Esto es esencial para trabajar en cualquier organismo internacional y la Unión Europea no es ninguna excepción. Tienes que sentirte cómodo tratando con gente de distintas nacionalidades y culturas que puede que tengan maneras muy distintas de la tuya para hacer y comunicar las cosas.

A esto hay que añadir que pasarás el 90% del tiempo en el trabajo hablando inglés y/o francés. Si nunca has trabajado fuera de tu país, al principio todo esto te resultará agotador, por lo que saber adaptarse al ambiente internacional es crucial para sobrevivir en Bruselas. Es importante hacer ver al comité de selección que eres consciente de esto, y la carta de motivación es el lugar ideal para añadir una referencia al respecto.

7. Agradece que se hayan tomado el tiempo de considerar tu solicitud

Puedes acabar con una frase del tipo: “It would be an honor to see you in Brussels, thank you for considering my application”.

¿Cuáles han sido tus experiencias con las cartas de motivación a este tipo de instituciones? ¿Algún consejo más que añadirías a esta lista?


Artículo escrito por Leire Ormaetxea. Autora del blog EUROAVENTURAS

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